Los genios de las lámparas

15/03/2019

No conceden deseos, y si las frotas no aparecerá ningún ser de fuego. Pero sí iluminan y están hechas con un ingenio y una motivación que pueden ser la clave del futuro de sus creadores, de sus genios. Son lámparas ideadas y elaboradas por jóvenes que, más allá de su situación social, encontraron en el diseño una vía de inspiración para abrirse camino en el mundo profesional.

El proyecto ADAW/LLUM (Luz) nace de la colaboración entre Fundación Adsis, el Centro Universitario de Diseño y Arte de Barcelona (EINA) y el Museo del Diseño de Barcelona (DHUB). La iniciativa nace como una crítica artística de la sociedad donde vivimos, acostumbrad@s a los objetos que se estropean y reemplazamos por otros nuevos. A través de las lámparas han querido demostrar que puede cambiarse ese proceso, descubriendo la posibilidad de mezclar materiales para obtener resultados mediante el reciclaje y el arte.

Los 20 jóvenes participantes de Fundación Adsis, reciben formación y acompañamiento dentro del Servicio de Activación Competencial, que les proporciona apoyo en su acceso al mercado laboral. Se trata de jóvenes de origen inmigrante y que están o han estado bajo la tutela de la Administración. El objetivo es  ofrecerles orientación y trabajar el desarrollo de sus competencias técnicas y transversales.

L@s jóvenes pueden explorar diferentes ámbitos laborales y encaminar sus intereses y posibles destinos profesionales para su futuro. Este elemento innovador se lleva también a cabo desde el Proyecto PASSWORK, el Centro de Nuevas Oportunidades de Barcelona del Servei d’Ocupació de Catalunya (SOC), liderado por Fundación Adsis y Fundación Exit. La sinergia de estos jóvenes con estudiantes de Pedagogía del Diseño de EINA y el servicio educativo del Museo del Diseño de Barcelona, les ha permitido explorar, a través de la práctica, el diseño como herramienta de aprendizaje y transformación del entorno. Las lámparas se crearon a partir de criterios de funcionalidad, identidad y sostenibilidad, para ir más allá de las propias obras, trabajando también sus emociones. Todo un camino de intercambio que culminó en una exposición efímera en las instalaciones del museo.

 

Cartón, telas, papel, botellas de plástico, alfombras y otros materiales reciclables, brillaron durante un día. Y lo seguirán haciendo en los hogares que adquieran esas lámparas y en las mentes de sus inventores.

 

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