Cooperación

Cacao

con nombre y apellidos

Entramos al supermercado. Avanzamos entre estanterías repletas de productos a nuestro alcance: verduras, legumbres, cereales, bebidas... Todo clasificado por sabores, colores, vitaminas. Adaptado a nuestras necesidades y gustos. Llegamos a la sección de chocolates. En una de las repisas hay una tableta donde leemos: “Comercio Justo – Cacao de Ecuador”. Tal vez no la encontraréis en todos los supermercados, pero allá donde la veáis, en todas esas estanterías donde esté el chocolate de Equimercado, sabréis que hay una historia detrás.

Este es el caso de nuestro Cacao, llegado directamente desde las provincias de Esmeraldas y Manabí, en Ecuador. Es un cacao con nombre y apellidos, que podemos degustar gracias al trabajo y esfuerzo de la comunidad de productores y productoras del proyecto de producción y comercialización que Fundación Adsis lleva a cabo en el terreno de la mano con Fundación Maquita y con el apoyo de la Obra Social "la Caixa".

“Me siento feliz de ver que se está comercializando nuestro cacao en supermercados de todo el mundo, porque ahí está el resultado de nuestro trabajo, de nuestro sacrificio”

Estas familias no lo han tenido fácil. La mayoría son regentadas por mujeres, que poseen pequeñas fincas de subsistencia en las que se cultivan productos autóctonos, como el cacao, los cítricos o el café. La mala ubicación, los escasos rendimientos y la carencia de conocimientos necesarios para mejorar la calidad de los productos, dificulta su salida comercial. “Este proyecto ha significado mucho para mí, porque gracias a ello he aprendido a sacar el cacao nacional de mi propia finca. He aprendido a darle un buen manejo, un buen secado... y sobre todo a rescatarlo, porque lo estábamos perdiendo. No debemos dejarlo caer, porque es único en el mundo. Y gracias al proyecto podemos cuidarlo de la mejor manera: con una buena poda, aplicando filtros sanitarios, haciendo un buen mantenimiento del abono de la tierra, etc.”, cuenta Calixto, campesino de Manabí.

El proyecto ha generado un impulso y un estímulo para las asociaciones campesinas ecuatorianas, mejorando su día a día a través del trabajo comunitario. “Antes, sin el proyecto, yo era un recolector de frutos. Yo iba a la finca, simplemente recogía la mazorca madura, la llevaba a mi casa, no le daba fermentación. Gracias al proyecto, ahora sé distinguir un cacao nacional de otra variedad. He aprendido sobre la fermentación y el cuidado de las plantas. Mediante la poda y nuevos injertos puedo ir mejorando la calidad. Ya no es como antes, que recogía la mazorca madura de la plantita que tenía. Ahora les hago una poda, sé lo que es una calibración para poder calcular qué porcentaje voy a recoger anualmente en mi finca. La calibración me permite conocer el tipo de cacao y saber lo que voy a recoger en el año. Así puedo hacer un conteo de cuántas mazorcas voy a recoger por mes”, añade Calixto.

"Mi finca ha mejorado porque hemos tenido escuela, hemos tenido proyectos, hemos ido a reuniones y allí hemos aprendido"

“Tengo 17 años y con mi mamá he aprendido a podar, a injertar, a cultivar el cacao... gracias también a los talleres impartidos. Como joven, me ayuda también el hecho de aprenderlo para poder dar a conocer después a otros todo lo que aprendamos sobre el cacao”, explica Juliana Cheme.

Cacao justo

Parece simple. Nos apetece algo dulce y solamente hace falta ir a comprar para saciar nuestro antojo. Pero detrás de ese producto que satisface nuestras apetencias hay esfuerzo y trabajo duro, que no siempre es compensado de manera digna y justa. Fundación Adsis trabaja desde 1996 con las comunidades campesinas de Latinoamérica con el objetivo de facilitarles unas condiciones más favorables y sostenibles para el cultivo de productos propios y para el desarrollo de su trabajo en las condiciones que promueve el Comercio Justo, con mayor justicia y equidad.

Muchas familias en Ecuador se levantan a día de hoy con más entusiasmo. A la salida del sol, salen a trabajar con la energía de quien sabe que su dedicación será compensada y valorada de manera justa.

Consumo responsable

Como consumidoras y consumidores tenemos la opción de sumarnos a ese mismo entusiasmo desde el otro lado. Del lado de quien compra con conciencia y responsabilidad, para beneficiar a l@s trabajador@s que han recorrido varios obstáculos para poder hacer posible una venta clara y transparente, sin fisuras basadas en las reglas del comercio internacional que consolidan la pobreza y la desigualdad mundial. “Yo me siento feliz, alegre, de ver que se está comercializando nuestro cacao en supermercados de todo el mundo. Porque ahí está el resultado de nuestro trabajo, de nuestro sacrificio. Porque este es el trabajo de nuestras familias, de nuestro día a día. No lo dejemos decaer”, expresa Calixto.

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EquiMercado importa directamente de Ecuador todo el cacao utilizado en la fabricación de este chocolate.

Puedes encontrar el #CacaoJusto y más productos alimenticios y de cosmética ecológica de nuestro proyecto EquiMercado en nuestra tienda online

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