Noticias de Álava ha entrevistado a Juncal Yubero, directora de nuestro centro en Vitoria, a propósito de nuestro proyexto Hazia 23, que ofrece a jóvenes en situaciones vulnerables oportunidades de formación e inserción laboral.

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Tres programas municipales simplifican la inserción laboral a jóvenes que sufren trabas

Hazia 23, Genera 30 y POEJ son las iniciativas en marcha
Son la vía que abre las puertas al mundo del empleo

JOSE L. DEL C. CEDIDAS FUNDACIÓN ADSIS - Lunes, 1 de Abril de 2019 - Actualizado a las 06:04h

VITORIA- La inserción en el mercado laboral es siempre una tarea complicada para aquellos jóvenes que, en función del perfil de los demandantes de ese derecho fundamental como es el trabajo, puede adquirir aún mayores dificultades. En las situaciones de problemáticas en su ámbito familiar cercano, ausencia de una cualificación laboral idónea, falta de habilidades sociales o para quienes perciben alguna ayuda se torna en misión aún mucho más difícil. Para tratar de simplificar ese camino hasta la obtención de un certificado de profesionalidad, el desarrollo de unas prácticas o la consecución de un trabajo estable maneja el Ayuntamiento de Gasteiz, junto a varias entidades colaboradoras, una serie de programas que ayudan y encauzan ese tránsito.

Se centra esta tarea en la horquilla de los jóvenes que tienen entre 23 y 30 años, a los que se facilita formación para obtener el certificado de profesionalidad del primer nivel, junto a prácticas laborales en empresas. Los programas son una mezcla de horas lectivas a lo largo de un curso teórico, con el desarrollo de unas prácticas no laborales “para desarrollar aquellas actividades sobre las que se han estado familiarizando”, concreta a DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA Juncal Yubero, directora de la Fundación Adsis. Durante tres meses se integran en la rutina de la empresa trabajando ocho horas, estando dados de alta en la Seguridad Social y percibiendo un salario por ello. “La predisposición de las empresas es total para acoger a estos jóvenes durante los tres meses”, ensalza Yubero.

Todo ello se oferta desde programas específicos como los denominados Hazia 23, Genera 30 o el Plan Operativo de Empleo Juvenil (POEJ). Se trata en los tres casos de iniciativas que se vienen implementando en estos últimos tres años y que tienen por objeto “detectar a aquellos jóvenes sin cualificación profesional, poca o nula formación académica y dificultades a la hora de acceder al mercado laboral”, explica la responsable de la Fundación Adsis, como gran conocedora del desarrollo y la ejecución de los programas. El trabajo de su organización con los jóvenes más desfavorecidos y el riesgo que presentaba la antigua Formación Profesional de no poder albergar en su seno a este tipo de perfiles, llevó a Adsis a proponer al Ayuntamiento su preocupación por lograr un mejor futuro para ellos. “El reto era que pasarán de ser inactivos a activos mediante esta serie de programas”. Así se pusieron en marcha Hazia 23 y Genera 30 en los que Adsis participa de una manera activa en todas sus fases.

HAZIA 23Hazia 23 es uno de esos programas específicos centrado de manera concreta en jóvenes por debajo de la barrera de los 23 años. El amplio conocimiento de Adsis del tejido más joven de la población es una de las herramientas utilizadas para detectar a los chavales en esa situación crítica y reorientarles hacia el mundo de la formación académica y el laboral con posterioridad. “Se trata de trabajar con perfiles de personas que muchas veces se encuentran en una situación vital complicada por diferentes motivos. Todo esto hace que cobren más peso posibilidades de que el proceso de inserción se interrumpa”, desgrana Yubero. Ahí entra en acción el trabajo de Adsis para llevar a cabo una serie de entrevistas entre los posibles candidatos a engrosar este programa. “Se analiza la situación y se detectan las necesidades para ver sus intereses y elaborar la programación de cursos que mejor les encaje”, indica Yubero. Este contacto personal sirve para elegir las 25 personas que conforman los beneficiarios de Hazia 23. “Los requisitos de acceso son no tener empleo, ni formación, ni experiencia laboral y no estar integrados en sistemas de formación ni de empleo”, remarca la experta. Los 25 jóvenes están en el proceso de llegar a obtener el certificado de profesionalidad de nivel 1. Luego pasarán a trabajar en prácticas durante tres meses. La identidad de las mismas está determinándose actualmente, parte de ellas ya están elegidas y resta todavía por concretar la otra parte. A punto de empezar con esta fase práctica están tres personas que han obtenido el certificado de profesionalidad en carpintería. En esta caso la institución formadora es el Ayuntamiento. En otras especialidades se está trabajando con Jesús Obrero. Se busca el centro que mejor se adapte a las características de la persona. Además, se hace una especial incidencia en impartir cursos de fabricación mecánica, fontanería y operarios de almacén, como los que tienen un mayor respaldo por parte de los participantes en el programa.

Una estructura similar presenta el programa denominado Genera 30, con la única diferencia de elevar esa barrera de edad hasta los 30 años para poder participar en él. Junto a eso, se lleva a cabo con la aportación de fondos procedentes de la Unión Europea. Este curso hay un total de 60 personas divididas en cuatro grupos de 15 alumnos cada uno y que están inmersos en el proceso de formación académica y obtención del correspondiente certificado que les lleve después a la realización de prácticas laborales.

El Plan Operativo de Empleo Juvenil (POEJ) está facilitando experiencia laboral a 70 jóvenes menores de 30 años con dificultades de acceso al mercado de trabajo. Son contratos de 12 meses a jornada completa para trabajar en proyectos de ciudad como la mejora estética de los patios de los centros educativos o la mejora de la infraestructura verde en las zonas urbanas de Gasteiz. Por su parte, el plan Genera 30 arrancó con 303 personas contactadas, de las que se convocó para una entrevista a 145 y fueron 132 las que se presentaron. De todo ese número y tras los procesos selectivos se redujeron finalmente a 89 las que pudieron completar su formación académicas y disfrutar de las prácticas.

LOS PROGRAMAS

Hazia 23. En su tercer año son 25 los jóvenes menores de 23 años que están en la fase formativa final. Se orienta a personas con una situación vital complicada y el índice de inserción ronda el 40%

Genera 30. De los 81 jóvenes que inician el programa son 33 las que obtienen el certificado de profesionalidad y 16 logran un trabajo.

POEJ. Facilita una primera experiencia laboral a 70 jóvenes menores de 30 años. Son contratos de 12 meses para trabajar a jornada completa.

las claves

Lograr la incorporación de la mujer es uno de los retos futuros de estos programas

VITORIA- Los inscritos a estos senderos hacia el empleo siguen siendo de manera mayoritaria todavía chicos. A pesar de haber evolucionado desde que hace tres años una única mujer se inscribiera en el plan Hazia 23, en el presente curso, la presencia femenina se reduce a solo un 28% del alumnado. “Es un colectivo que está más oculto”, reconoce Juncal Yubero de la Fundación Adsis. En el caso de Genera 30, de las 81 personas que inician el programa, las mujeres se concentran en las ocupaciones más tradicionales como pastelería, con una cifra del 60%. - J. L. C.