Intercambio de talleres en el Centro Taleia

25/03/2018

Aprender de la otra persona, conocernos mejor y reírnos juntas. Son algunos de los objetivos que desde el Centro Taleia nos planteamos en el intercambio de talleres. Una actividad que venimos realizando desde hace mucho tiempo, y que solemos enmarcar en las fechas de actividades alrededor del ocho de marzo, día de la mujer trabajadora.  

Es un día compartido por todas las personas que formamos parte de Taleia. Profesionales, personas en prácticas, voluntarias y las de cada uno de los recursos. 

La mañana empieza con una asamblea común para organizarse, como hacemos siempre, donde repartimos grupos y nos mezclamos. Durante el curso nos vamos conociendo y, hoy, seguimos descubriendo a las personas que nos rodean. Una mezcla de perfiles y culturas que forma parte del ADN de Taleia.  Nos sabemos diferentes, nos reconocemos iguales.  

Cada uno de los diferentes programas: programas formativos de cualificación básica, promoción educativa y empleo, preparan previamente actividades a realizar y a mostrar ese día. En el taller de estética se disfruta y aprende de la limpieza facial, en el taller de mecánica aprendemos las partes de un motor y las personas de promoción educativa, nos ponen a prueba en un reto de conocimientos y desafíos de lógica.  

Algunas personas descubren una vocación escondida, se sorprenden con nuevos conocimientos y experiencias, valoran la sabiduría que van adquiriendo las personas de otros talleres, se relajan en las camillas de estética, se ponen el mono azul de mecánica, conocen capitales de países que no sabemos ubicar en un mapa y, sobre todo: nos reímos, nos admiramos y nos reconocemos.  

Este curso, hemos coincidido con la fiesta de fallas. Así que hemos aprovechado para realizar la elección de la corte de honor ( con moños y peinetas incluidas) y hemos finalizado las actividades con la realización de nuestras innovadoras fallas vivientes, construidas por cada uno de los grupos, y puntuadas por el resto. Todo un despliegue de ingenio y gracia, y envidia de la vanguardia fallera.  

Una actividad para reconocerse, dar valor a quienes nos rodean, apreciar el esfuerzo que supone cada uno de nuestros procesos de aprendizaje, y disfrutarnos. Nos queda camino por recorrer, avanzamos y lo hacemos junto a las otras personas, nuestros iguales, con las que compartimos dificultades, esperanzas y esfuerzo, mucho esfuerzo.

 

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