Alt

¡En Fundación Adsis celebramos 25 años!

 

La acción social ha sido siempre nuestra razón de ser, un motor impulsor que empezó ya hace más de medio siglo y que, en 1996, se constituyó como Fundación Adsis.

Son 25 años de viaje, 25 años tejiendo historias compartidas.

Y es por ello que hoy queremos celebrar estos 25 años de recorrido, durante el cual hemos ido construyendo una entidad cohesionada en torno a una misión común, una fundación cada vez más fortalecida y con mayor capacidad de afrontar los retos que viven los colectivos y las comunidades en las que trabajamos.

Este viaje conjunto nos ha permitido acompañar a más de 900.000 personas, un camino que no hubiera sido posible sin el compromiso y la pasión de todas las personas que conformamos y colaboramos, de alguna manera, con Fundación Adsis, así como -y muy especialmente- gracias a todas las personas usuarias que han compartido este viaje con todas nosotras y nosotros: ¡gracias por enseñarnos tanto, siempre! 

900.000 historias de vida, de crecimiento y de superación que representan los valores y el ADN de nuestra fundación.

Alt Alt

25 años de historias compartidas

"Estando allí me han dado muchísima madurez, a nivel personal he evolucionado un montón y me han dado una estabilidad también, tanto emocional como a nivel de vida. Fue el empujoncillo que me hacía falta, una tranquilidad de estar en buenas manos. Los educadores para mí son como parte de mi familia. Un educador se encarga de que tú estés bien, es como la figura de un padre y una madre, es un compañero y tutor, como un mentor que te va guiando. Creo que son personas que están hechas de otra pasta."
 
Kai, joven exresidente de los Servicios de Transición. 2021.
"Participar en el proyecto cambió mucho mi vida. Yo antes no sabía de estos temas, no estaba informada. Yo
quisiera que los adolescentes como yo estén informados y tengan la misma información que yo tengo ahora, para yo poder protegerme y saber cuándo vivo un tipo de violencia, psicológica o física, y evitar que pase eso. Hay muchas consecuencias como los feminicidios, los crímenes de odio… y me ha enseñado mucho a respetar a las personas, por cómo son y por cómo se sienten bien con ellas mismas."
 
Mia, lideresa de un grupo de trabajo de jóvenes en Perú. 2018.
“Yo en Argelia tenía los estudios equivalentes a la ESO pero para convalidarlos debía esperar dos años y no quería perderlos, pensé que lo mejor era volver a estudiar. Además, aquí me ofrecían la oportunidad de aprender un oficio. Fue luego cuando vi que el paso por el CIP también me estaba sirviendo para hacerme un lugar en este país, aprender el idioma, regularizar mi situación y conocer las opciones que tenía. Ahora sé que siempre que quiera puedo regresar al CIP para comentar y solucionar dudas con los educadores”
 
Oussama, joven participante del programa de formación. 2014.

“El voluntariado para mi significa ser útil socialmente. Ahora cumpliré 83 años y siempre pienso que debo estar muy contenta de haber podido desarrollar esta parte de mi. Presumo con mucho orgullo de “mis cuatro niños”, empezaron conmigo a los seis años y ahora ya tienen 17. El voluntariado os hará muy felices, y os aportará más de lo que vosotros dais.” 

Pilar Mateo, voluntaria en Fundación Adsis. 2019.

“Cuando llegué al programa recién salido de prisión, estaba totalmente perdido en la vida, sólo quería disfrutar el tiempo perdido. Ahora sí tengo objetivos y muy claros. Actualmente vivo la mejor época de mi vida, vivo en libertad, tomo decisiones, disfruto de la familia, amigos, trabajo…. Ahora no tengo miedo, cuento con mi familia y algún amigo, pero tengo claro que mi mayor apoyo soy yo mismo.
Jonatan, beneficiario de un Centro de Día. 2014.
“Aquí te orientan para saber qué opciones tienes. Si tienes problemas, te echan un cable para solucionarlos y siempre –incluso ahora que ya tengo trabajo- te van llamando para saber cómo estás”.
 

Hanae, joven participante del programa de formación. 2012.

«Ahora todo me parece un mal sueño. Un estilo de vida autodestructivo me había llevado a perder totalmente la ilusión por la vida, a caer en una profunda depresión y a vivir en una guerra constante con el mundo. Hoy me siento estable a nivel emocional, me mantengo abstinente, he vuelto a sonreír y a tener ilusión por el futuro. La vida me dio una segunda oportunidad cuando puso en mi camino al Centro de Día Hedra y a sus profesionales que ahora considero parte de mi familia, y yo la aproveché al máximo».
 Javi, participante del Centro de Día. 2021.

‘El proyecto nos está ayudando mucho. Vamos a cursos que hablan sobre qué es la violencia y la autoestima. Antes nadie estaba informado. Los esposos nos maltrataban, nos pegaban, nos insultaban psicológicamente y físicamente. Hasta han llegado a matar a sus esposas. Ahora ya sabemos qué hacer y dónde acudir.’ 

Celsa Flores, gestora de políticas públicas de su municipio en Bolivia. 2018.

“Trabajar en Fundación Adsis es un privilegio, amo mi trabajo y comparto el estilo y la identidad de la fundación. He crecido en la entidad y durante todos estos años me he sentido viva, aprendiendo y creyendo en la transformación social, acompañando a las personas. Comparto el gen Adsis, siempre presentes. Fundación Adsis representa la mitad de mi vida y si retrocediera en el tiempo, volvería a elegirlo. Gracias por regalarme la oportunidad”.

Leticia Curbelo, Coordinadora en Fundación Adsis. 2019.

Comparte: